La mejor diva: Madonna

Siempre le agradeceré a Madonna haber hecho la película W.E. porque aunque no me encantó (hay que reconocerlo) fue la oportunidad para conocerla

¡Madonna es una diva! Pero en el buen sentido porque llegó puntual, impecable, preparada para todo. Ella misma me contó que su secreto para trabajar tanto (un promedio de 20 horas al día) es que hace varias power naps de 20 minutos (algo que no logro implementar). Oscar Isaac, protagonista de la cinta me lo confirmó después, “mientras preparábamos el personaje me despertaba y veía mensajes que me había mandado a las 3 de la mañana con indicaciones para la filmación y yo pensaba, ‘¿pero qué hace esta mujer a esas horas pensando en la película?’”. Esa es Madonna.

A continuación el texto original que publiqué en El Universal.

Golpe al trono de Madonna

VENECIA.— Si fuera reina, a Madonna le gustaría cambiar el mundo y tener más poder, sólo que ese sueño parece tambalearse en el cine con W.E., la película sobre el rey Eduardo de Inglaterra que ella dirigió con un presupuesto de 15 millones de dólares, que presentó en los mejores festivales del mundo y que en México se va directo a DVD, después de meses de postergar su estreno en cartelera.

En Inglaterra, el filme recaudó 584 mil dólares, mientras que en Estados Unidos consiguió 103 mil dólares pasando su segunda semana de exhibición, nada comparados con los 500 mdd que recaudará en todo el mundo este año con su gira MDNA.

Con un vestido negro con mangas de encaje apareció Madonna en el Hotel Excelsior del Lido veneciano para charlar con EL UNIVERSAL acerca de su película, la cual, dijo, era su gusto dirigir, así que evitó actuar en ella. “No me gusta la idea de dirigirme a mí misma, no creo que pueda ser objetiva. Cuando estoy frente a la cámara me gusta que me digan hacia dónde debo ir y la dirección que hay que tomar. Estar detrás de cámaras te da una visión completamente diferente”.

Va directo al grano y cuenta por qué su interés de hacer esta cinta. “Siempre me obsesionó explorar el romance entre el Rey Eduardo VIII de Inglaterra y Wallis Simpson. Me parece la gran historia del siglo XX. Nadie ha abdicado a un trono por amor, sólo él”.

Sin embargo, la Reina del Pop reconoce que las monarquías ya no son tan interesantes como en el siglo pasado. “Los reyes tenían mucho poder de decisión y de influencia, pero actualmente su papel se ha reducido a ser una especie de embajadores de sus países y ayudar a atraer al turismo, lo cual creo que es una lástima”, comenta convencida la diva, que extraña el viejo glamour de los monarcas, “a una persona le gusta sentirse útil, que puede influir en lo que sucede.

Si yo fuera reina me gustaría sentir que tengo el poder para cambiar las cosas en el mundo y no ser una mera figura pública”, remata la estrella sobre la cinta protagonizada por Abbie Cornish y Andrea Riseborough.

Pero como Reina del Pop, Madonna sabe que ahí sí ha tenido el poder de influenciar en el mundo de la música a artistas como Lady Gaga.

“No puedo comentar nada de la obsesión que Lady Gaga tiene conmigo porque no sé de dónde viene o qué tan profunda o superficial sea. Lo que sí puedo decir es que me halaga mucho”, asegura.

Madonna, quien se encuentra de gira en Europa, se ha dado el lujo de hacer lo que le place no sólo en el cine, sino también en sus shows, como cantar 45 minutos, mostrar un seno, sacar armas, burlarse de Gaga y manifestar su antipatía por la líder ultraderechista Marine Le Pen en el escenario, a través de la proyección de una imagen de ella con una esvástica en su rostro.

“Las viejas cantantes necesitan que se hable de ellas y así se entiende que lleguen a tales extremos”, revira la líder francesa, a lo que la intérprete de “Girl Gone Wild” responde: “No es mi intención hacerme enemigos”.

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