Opinion

Del éxito se aprende muy poco

Columna publicada en El Universal

Todavía no se conoce un estudio en psicología que asegure esta afirmación pero lo que me llama la atención es que últimamente me ha tocado escuchar a muchas personas exitosas decir que de los triunfos se aprende muy poco pero lo que los ha hecho más completos como personas han sido sus fracasos.

En eso coinciden muchas estrellas. Entre ellas, Sylvester Stallone, quien en su reciente paso por Cannes reflexionó cómo lo que lo que realmente lo hizo crecer fueron los “no” que los estudios le dieron a él y a sus proyectos a lo largo de su vida.

De esas negativas también supo mucho George Lucas, al que todas las casas productoras lo tomaron por loco con su historia de una guerra galáctica hasta que tras mucho insistir, Fox decidió darle una oportunidad.

Acerca del éxito, Iñárritu me dijo que es algo que te puede envenenar y que por eso siempre se acordaba de las palabras de su padre cuando le repetía que con el éxito había que hacer un buche para después escupirlo. Guillermo Del Toro ha hablado de esto en todas sus clases magistrales y una de las frases célebres de Bill Gates es que, “el éxito es un pésimo maestro, seduce a la gente inteligente para que piense que no puede perder”.

Estamos acostumbrados a ver el éxito como una fotografía estática de las personas sonriendo en un entorno perfecto pero pocas veces tenemos la oportunidad de conocer las historias que hay detrás de esa imagen y en las que, sin duda, ha habido dificultades.

No muchos saben, por ejemplo, que a Gabriel García Márquez todas las editoriales le rechazaron Cien años de soledad y que tuvo que enviar desde México las 700 páginas de la novela divididas en dos partes a la editorial Sudamericana de Buenos Aires porque no podía pagar el coste del peso de todas las páginas juntas.

“Mandamos la mitad de la novela en un primer envío y nos fuimos a casa. Mercedes sacó las últimas cosas que quedaban por empeñar que eran el calentador que yo usaba para escribir —porque yo puedo escribir en cualquier circunstancia menos con frío—, el secador que usaba para la cabeza y la batidora y se fue con eso al Monte de Piedad.

“Con lo que nos dieron volvimos al correo para enviar el resto de la novela. Sólo nos quedaron dos pesos de cambio. Cuando salimos del correo yo me di cuenta de que Mercedes estaba verde de encabronamiento y me dijo: ‘ahora lo único que falta es que la novela sea mala’”, le contó García Márquez al periodista colombiano Germán Castro Caycedo en una entrevista para televisión en 2002.

De lo que no queda duda es de que en estos casos hay un ingrediente común y fundamental y es que todas la personas que han llegado a lo más alto han tenido valor para arriesgar y lo más importante, han creído en sí mismas. Pero hay otra pieza clave y es el motor del éxito, tan importante como el camino para lograrlo. Márquez decía que él había descubierto que escribía para que lo quisieran más. En el fondo, quizá, eso es lo que todos buscamos.

Cine

Estreno mundial de «Men in Black» en NY

La nueva saga de la franquicia estuvo inspirada en las primeras películas de James Bond de la que su productor es fan

La nueva saga de «Men in Black» tuvo su premiere mundial en Nueva York a la que asistieron los protagonistas del filme Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Kumail Nanjiani, Rafe Spall, Laurent Borgeois, Larry Borgeois, Marcy Harriell, Inny Clemons y los productores Laurie McDonald y Walter F. Parkes, entre otras estrellas que no se perdieron la esperada cita en el Lincoln Theater del Upper West Side en donde la llegada de las celebrites causó verdadero revuelo. Días antes ya se podían ver por Manhattan autobuses y espectaculares con la publicidad de uno de los filmes de acción más esperados del verano.

La franquicia continúa con el legado de las cintas anteriores pero tiene un toque diferente, empezando porque entre sus protagonistas ya no está Will Smith del que Hemsworth dijo a El Universal: “Amé las otras dos películas de Men in Black, soy fan de ellas. Y la verdad es que no hablé con Will de esta historia pero lo que sí hicimos Tessa y yo fue ver las películas anteriores otra vez y recordamos cómo nos volaron la cabeza cuando éramos jóvenes y cómo Will las interpretó de manera magistral y logró darle un gran carisma a su personaje”.

La primera vez que Chris leyó el guión le encantó el hecho de que este rodaje lo llevaría a viajar por todo el mundo, “para mí una de las cosas más emocionantes de hacer películas es que te dan la posibilidad de vivir muchas situaciones diferentes, de descubrir lugares. Filmar esta película fue una aventura increíble dentro y fuera del set”, aseguró.

El actor que también ha hecho películas de Marvel, afirmó que al hacer esta saga se sintió muy cómodo.

“Fue un proceso fácil para mí porque había mucha confianza en todos, teníamos campo para la improvisación, para poder crear”.

Para la estrella, lo más sorprendente del éxito ha sido tener el reconocimiento de personas de las que había sido fan durante toda su vida, “es algo surreal que todavía no me creo en muchas ocasiones”, reflexionó el actor al que desde pequeño le encantaba ver este tipo de historias, “llenas de aventuras, de acción y de una emoción que me transportaba hacia ese universo y me hacía parte de ese viaje. Eso es lo que más sigo disfrutando al hacer y ver cine”, explicó. 

Para Walter F. Parkes, productor del filme, esta película está inspirada en su pasión por las primeras cintas de James Bond, “solía salir del cine jugando a que yo era el agente 007, amaba la idea de que podías ir de Londres a Estambul pasando por Rusia en minutos. Era fascinante. Con suerte hemos logrado traer esa emoción del mundo real a una franquicia de ciencia ficción. Esa es la diferencia clave en esta película”, dijo.

Según Laurie McDonald, hubo dos cosas fundamentales que la hicieron interesarse por esta historia, “una es que se trata de una trama en la que las personas se dedican a hacer cosas que por lo general hacen los superhéroes como estar salvando al mundo constantemente. También el tono me encantó porque el cómic original era más oscuro pero el guión tenía un acercamiento más fresco que nos pareció muy interesante. Esas fueron las dos ideas principales que nos atraparon desde el primer momento”, finalizó.

«Men in Black» se estrena este viernes en las salas de México.

Nota publicada en El Universal

Opinion

Cannes: el festival del fin del mundo

El Festival de Cannes es una montaña rusa de estímulos, una burbuja en la que te sumerges durante 12 días y todo lo demás desaparece.

Sabía que esta sensación la compartimos los colegas periodistas y críticos de cine porque es algo que se comenta en los pasillos, cafés y salas de prensa constantemente.

Sin embargo, algo que me sorprendió fue comprobar que a los dioses del olimpo cinematográfico también les sucede.

“Estamos aquí y parece que no hay otra cosa que ver películas pero abres la ventana y ves todos los problemas que hay en el mundo y que estamos en una especie de Titanic. Yo he sentido todo el tiempo que este es el Festival del fin del mundo, donde mientras todas las cosas terribles ocurren en el planeta nosotros estamos en una sala de cine viendo historias”, me dijo Alejandro González Iñárritu en Cannes en una entrevista para EL UNIVERSAL

Coincidió en que lo más interesante y perturbador de esto es que cuando tienes la oportunidad de ver las obras de todos los creadores de distintas partes del mundo en un solo lugar descubres que cada año hay un tema con en el que conectan todos los artistas.

Es así como estos festivales se vuelven una especie de oráculo en el que las preocupaciones y visión del futuro de los realizadores se revelan y ponen temas a debate.

Muchos de ellos, son tesis que parecían descabelladas y que vemos suceder después, como cuando en 2006 Alfonso Cuarón llevó a Venecia la cinta Children of men, basada en las teorías de la escritora canadiense Naomi Klein que en ese entonces parecían pura ciencia ficción pero que al cabo de los años se han ido convirtiendo en un reflejo del mundo actual que se pensaba inmune a lo que el filme mostraba y al que la inmigración y el terrorismo está transformando por completo.

Ha habido años en los que la violencia ha sido el tema recurrente, otros en los que el acento ha estado en la sexualidad, el año pasado el foco estuvo en entender la función de las familias como corazón social y el origen de toda descomposición o redención (Capharnaüm, Lazzaro Felice, Shoplifters, Todos lo saben) pero éste fue sin duda el año de cuestionar y explorar el daño que están haciendo en el tejido social las cada vez más grandes diferencias económicas y de cómo éstas nos están llevando a un mundo polarizado, violento y en el que todos perdemos.

Bajo esta mirada, la película ganadora de la Palma de Oro no podría ser otra que la del coreano Bong Joon-Ho en cuya Parasite muestra que no hay sociedad que se pueda mantener en equilibrio mientras unos tengan tanto y otros tan poco.

Y esta es la gran paradoja del festival del fin del mundo: que mientras te aísla y te mete en una burbuja en la que pareciera que todo lo que está afuera de las salas de cine no existe también te sacude y te lleva a pensar en los temas urgentes, los que de verdad importan pero que de otra forma no podemos ver. Es un Titanic, sí, pero un Titanic con conciencia.

Columna publicada en El Universal

Festivales

Palmas para el cine social

La entrega de premios en el Festival de Cannes fue en su mayoría para filmes con temas políticos. La Palma de Oro fue para Parasite, cinta sobre la lucha de clases

Cannes.— Llegó a su fin la 72 edición del Festival de Cannes en la que el jurado presidido por Alejandro González Iñárritu decidió otorgar el máximo galardón a Parasite.

Es un filme del que Iñárritu explicó: “Es una experiencia única y muy inesperada. El misterio de la cinta, la forma sorpresiva como te va llevando por muchos géneros y va tocando temas tan globales, estando ubicada en un mundo tan particular nos tocó profundamente a todos”.

El cineasta mexicano, junto con su equipo de jueces, vio tres filmes por día.

“La mayoría con la audiencia, lo cual es una gran experiencia. Después discutíamos y dábamos nuestras impresiones pero nunca una decisión. Simplemente dejamos ver cómo esa experiencia se iba transformando durante los siguientes días”, explicó.

En la rueda de prensa oficial tras el palmarés, Alejandro se refirió a la actriz Elle Fanning, la jurado más joven. “Fue un regalo tener una millennial en el jurado. Fue algo refrescante. Elle ha estado haciendo filmes desde siempre pero tener la frescura de esas ideas fue maravilloso porque pudimos ver las cosas desde unos ojos de juventud. Aprendimos mucho de ella”, afirmó.

Algo interesante en el palmarés de Cannes 2019 es que la mayoría de los filmes que se premiaron tiene que ver con un aspecto político y social en el mundo actual.

“Personalmente creo que para nosotros fue muy interesante ver cómo todos los temas que abordan las películas son urgentes. Como Michael Moore dijo en la gala: ‘el arte es un reflejo de lo que ocurre’. El arte muchas veces puede ver el futuro y los creadores tienen una sensibilidad especial para ver qué es lo que viene”, dijo González Iñárritu.

En ese sentido, aseguró que los artistas de este año son visionarios y están expresando esas pesadillas, esas preocupaciones de hacia dónde nos estamos dirigiendo.

“El cine tiene una urgencia de la conciencia social, lo cual es muy interesante. Pero me gustaría apuntar que sería un error decir que nuestras decisiones fueron influenciadas por nuestras agendas políticas porque ninguna otra cosa más allá del filme fue lo importante al dar estos premios. No importó quién lo dirigía o de qué país era, fue una experiencia y decisión cien por ciento cinematográfica sin ninguna agenda política”, señaló el realizador.

De esta manera retomó las ideas del realizador y activista Michael Moore, que aprovechó su momento en el escenario al presentar el Gran Premio del Jurado para bromear acerca de cómo todos estos filmes eran una buena respuesta a las mentiras de Donald Trump y agregar que “el arte en tiempos sombríos y oscuros, puede salvar al mundo de los autócratas y los imbéciles. Los cineastas motivan a las personas a reflexionar y a revelarse contra la locura”.

En esta ocasión ese premio fue para las cintas Les Misérables (Ladj Ly) y Bacurau (Kleber Mendonca Filho & Juliano Dornelles).

La mejor dirección fue para los hermanos Jean-Pierre & Luc Dardenne, los aclamados cineastas franceses que se han convertido en nombres habituales del palmarés, por su cinta Young Ahmed.

El premio más aclamado fue el que recibió el actor Antonio Banderas quien dijo: “Me tomó 40 años llegar aquí. Y como es bien sabido, aunque mi personaje se llama Salvador Mallo en la cinta, en realidad es Pedro Almodóvar, así que no puedo más que dedicarle este premio a él.

“En la vida de los actores y los artistas no todo son alfombras rojas, de hecho hay mucho dolor y muchas tristezas pero también hay noches de gloria y ésta es la mía y como bien se dice, lo mejor está por venir. Gracias”, finalizó el actor.

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Festivales

México gana un pedacito de Cannes con «Nuestras madres»

México brilló en la Ceremonia de clausura de Cannes no sólo por la presencia de Iñárritu sino que Gael también estuvo en el escenario para presentar la Palma de oro a Mejor guión

Cannes.— México brilló en la Ceremonia de clausura de Cannes no sólo por la presencia de Iñárritu como presidente del jurado sino que Gael también estuvo en el escenario para presentar la Palma de oro a Mejor guión para la cinta Portrait of a lady on fire (Céline Sciamma).

El actor mexicano lanzó la siguiente frase: “A veces sólo se necesita una palabra para ponerle el título a una película pero generalmente se necesitan muchas palabras para escribir un guión. Compañero, hermano, señor presidente, por favor me podría decir quién ganó el Mejor guión”, dijo el mexicano hablando en español.

Cabe mencionar que García Bernal también participa con un cameo en el filme It must be heaven, del director palestino Elia Suleiman, que se hizo con la Mención Especial del Jurado.

Uno de los premios más emblemáticos de Cannes es la Cámara de Oro, pues impulsa a las futuras promesas del cine y este año fue para el filme guatemalteco Nuestras madres, protagonizado por dos actores mexicanos Armando Espitia y Emma Dib.

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Festivales

«Rambo viene a México por venganza»

El actor y director estadounidense ofreció una conferencia en Cannes, donde también presentó un adelanto de la quinta entrega de la saga del soldado John Rambo.

Cannes.— Las mil 69 butacas de la Sala Debussy se ocuparon para escuchar a Sylvester Stallone hablar de su vida y su carrera. Presentó, además, un adelanto de la esperada «Rambo V: Last blood»

“En los filmes anteriores, Rambo nunca va a casa, pero en el nuevo, regresa. Aunque de una forma en la que nunca llega. Está ahí pero no lo está. Así es como toda la historia está construida. Tan pronto como sale de su puerta, no tiene más control. El mundo lo hace”, dijo Stallone.

Apuntó que en la película la hija de la familia con la que convive encuentra que su verdadero padre vive en México.

“Rambo se va para allá. Y suceden cosas muy malas. Va a haber una venganza muy seria en esta película, muchas personas siendo lastimadas”, contó.

Efectivamente, John Rambo tendrá que lidiar con los cárteles mexicanos de la droga después de que la hija de uno de sus amigos fue secuestrada. La actriz Paz Vega interpreta a Carmen Delgado, una periodista que cubre el narcotráfico mexicano y que se asocia con Rambo para encontrar a su hermana.

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Festivales

”Las mujeres nos deben gobernar”

Alejandro González Iñárritu, presidente del jurado en Cannes, analiza las nuevas generaciones y el impacto de la información

Cannes.— Hoy se dará a conocer la nueva Palma de Oro del Festival de Cannes y la responsabilidad será de Alejandro González Iñárritu como presidente del jurado.

Además, esta misma semana recibió la distinción de Comandante de la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés, el más alto rango dentro de esta distinción, pues ya había sido condecorado como Oficial hace siete años.

“Me llena de orgullo. No sé qué he hecho para merecer esto porque en realidad es un regalo; también me lo cuestiono porque hay mucha gente talentosa que merece esto y más pero bueno, no hay que pelearse con la fortuna”, dijo el cineasta.

Iñárritu, por cierto, no tiene redes sociales y dio sus razones. “Tenemos una falsa impresión de que estamos evolucionando con la tecnología y no nos damos cuenta de que vamos hacia atrás. Cada tuit es un ladrillo ideológico entre cada uno de nosotros. Pensamos que estamos comunicándonos y es al revés, nos estamos encerrando con nuestro grupito y estamos haciendo tribus”.

Al analizar esta situación, expone la gravedad en el ámbito político: “Cada vez que estos gobernantes totalitarios hacen este tipo de tuits con declaraciones crean ladrillos y encierran a tribus. La gente cree que está súper bien informada porque lee tuits todo el día y no se da cuenta de que sólo lee encabezados y que no hay nada de profundidad”.

Para el director, en estos tiempos la tragedia está cubierta con entretenimiento. “El envoltorio está bien bonito, las noticias son entretenimiento, el presidente es es funny, es funky y las películas banales. Yo espero que venga una generación más inteligente porque mi generación me apena. Siempre viví en una crisis constante con mi padre diciendo que cada presidente era peor que el otro, que la corrupción”.

En ese sentido, tiene una idea clara de cómo podría virarse esta situación: “Pensé que mi generación iba a tomar consciencia pero estamos peor. Sobre todo los hombres, necesitamos que las mujeres empiecen a gobernar el mundo. Yo no conozco a nadie que no venga de una mujer y lo que pienso es que si ellas gobernaran el mundo entonces no estaríamos tan mal”.

La misión de Iñárritu. El director mexicano ganador del Oscar también habló sobre la perspectiva de lo que es su futuro.

“Yo creo que trascender como ser humano es la parte más importante para mí ahorita. La profesional está bien porque te abre algunas posibilidades pero creo que a mi edad lo que más me interesa es tener experiencias que me hagan trascender como persona.

“Siempre repito una frase que me dijo mi papá 20 mil veces y que tengo atorada en el sistema que es ‘del éxito tómate un buche, haz una gárgara y escúpelo’. Mi papá tiene una relación con el éxito bien interesante que es un tema que algún día abordaré. Pero siempre decía: ‘no te envenenes’. Entonces está padre celebrar el éxito pero hay que darle perspectiva”.

Para Alejandro, no pelearse con la fortuna ha sido un aprendizaje.

“Es mucho más difícil aceptar el éxito que el fracaso. He tenido momentos muy duros en mi vida y soy muy bueno recibiéndolos. Y muchas veces, cuando entras en ese círculo, te puedes llegar a sentir culpable de las cosas buenas que te pasan. He aprendido a no pelearme con la fortuna porque a veces nos convertimos en nuestros peores enemigos”.

El director entiende que esa actitud se relaciona con un sentimiento nacional. “Pienso que es algo que también se está rompiendo en México. Yo lo que veo mucho en los chavos de hoy es que han perdido ese vértigo, ese complejo de inferioridad con el que mi generación nació. Ahorita los chavos traen una onda de decir: ‘no soy menos que nadie y me merezco lo que trabajo’. Hay una generación con más confianza”.

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Festivales

Once upon a time es mi ROMA

Cannes.— La seguridad en torno a Quentin Tarantino y sus estrellas ha sido una de las cosas más comentadas en el Festival de Cannes. Y es que allá por donde pasan los protagonistas de Once upon a time in Hollywood se hacen olas.

EL UNIVERSAL tuvo oportunidad de platicar con el director de culto y para lograr llegar a la entrevista con él hubo que pasar varias pruebas, la más curiosa fue la de acceder a que la cámara del celular fuera tapada con una cinta adhesiva para evitar cualquier fuga de imágenes espontáneas no autorizadas por los publicistas del filme.

Todo valió la pena cuando el cineasta apareció en la habitación del Hotel Carlton acompañado de una sonriente Margot Robbie, cuyo collar de varias vueltas de perlas, oro y plata de Chanel acompañaba el look desenfadado de la actriz.

Quentin, todo de negro como acostumbra, además de hablar de las particularidades de su filme —para el cual dijo no haber pedido ningún tipo de permiso a Roman Polanski ni haber hablado antes con él—, aseguró que para él, Once upon a time in Hollywood es como lo que ROMA fue para su director, Alfonso Cuarón.

“Muchas personas me han preguntado si siento nostalgia de esos tiempos en Hollywood pero creo que es algo complicado de explicar porque la nostalgia suele venir por algo que has vivido y yo no fui parte de todo eso porque para tener nostalgia por esa época debería haber experimentado de lleno esos momentos y este filme se sitúa en 1969, cuando yo sólo tenía seis años y vivía en Los Ángeles, así que para mí esto es más una pieza de mi memoria así como ROMA lo fue para Alfonso Cuarón”, explicó.

El cineasta dijo que para él lo más importante de este filme, además de contar una historia, fue el ejercicio de recordar cómo eran las cosas en ese entonces, algo que le requirió hacer un proceso muy similar al que hizo el director mexicano con su multipremiada cinta.

“Necesité volver a pensar y recordar cómo mis ojos de niño memorizaban esos acontecimientos, cómo era la parada del autobús, lo que veíamos en televisión, la música que escuchábamos. No tenía hermanas pero estaba rodeado de jóvenes hippies porque mis babysitters eran las hijas de las amigas del trabajo de mi mamá y todas ellas eran muy radicales, se vestían exactamente como las chicas de la película y cuando mi mamá se iba ellas se ponían a fumar marihuana en el sillón y yo nunca las acusaba”, recordó entre carcajadas uno de los directores más jóvenes en recibir una Palma de Oro por Pulp fiction, cuando tenía 31 años.

De su memoria también tomó muchos personajes. “Hay un momento en particular de la cinta que tomé de mis recuerdos y es que había una chica que me recogía siempre del autobús de la escuela. Y un día, al pasar por mí, íbamos caminando hacia la casa y nos detuvimos un momento a platicar cuando se acercó un policía en coche que pasó muy lentamente y le dijo: ‘hola’. Tan pronto como el coche avanzó y empezó a alejarse le gritó muy fuerte: ‘jódete, maldito cerdo’. Me quedé alucinado porque sólo tenía seis años y pensaba que un policía debería de ser respetado”, contó divertido el cineasta, que opta de nuevo al máximo galardón en el festival que lo encumbró y vio nacer.

Festivales

Tarantino: Prefiero cualquier tiempo anterior al de los celulares

Di Caprio, Brad Pitt, Margot Robbie y Tarantino hablan en Cannes de la cinta que ha generado revolucionado el certamen galo

«Once Upon A Time in Hollywood» se anunciaba como una de las grandes cintas del certamen, algo que quedó confirmado tras el estreno con críticas apasionadas que el filme obtuvo confirmando que el genio detrás de «Pulp Fiction» no ha perdido el pulso para marcar tendencia y revolucionar la sala de proyecciones.

Para Tarantino, quién afirmó en la rueda de prensa del Festival de Cine de Cannes que, “prefiere cualquier tiempo anterior al de los celulares”, su obsesión por la historia del asesino Charles Manson vino por intentar entender la “incomprensible” fascinación que éste provocaba, “por más que investigué nunca pude encontrar cómo es que él era capaz de atraer a estas chicas y chicos jóvenes para someterlos. Es algo incomprensible porque cuanto más aprendes de él, cuanto más le conoces, más oscuro se vuelve. La imposibilidad de comprenderlo es lo que provoca esa fascinación”, dijo el director cuyas estrellas Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie no dudaron en halagar.

“Hay muy pocas personas que tengan los conocimientos que tiene Tarantino de esas áreas y de esa época. Entrar en el cerebro de Quentin es como entrar en la base de datos de un ordenador. Es un director con el que es apasionante trabajar y que además construye grandes personajes”, dijo DiCaprio mientras que Pitt y Robbie asentían con la cabeza.

Leonardo, quién interpreta a Rick Dalton, un actor de westerns en el declive de su carrera, explicó que la película en realidad tiene que ver mucho con la idea de la aceptación pues, “Rick debe enfrentarse a la peor depresión de su vida mientras que su amigo Cliff (Brad Pitt) ya ha superado esa etapa y aceptado lo que el destino le ha deparado”.

Para Leonardo también este filme es una carta de amor a todos los marginados de la industria, “puedo decir que todos los que estamos sentados en esta mesa cuando empezábamos nuestras carreras alguna vez nos sentimos totalmente fuera de juego, unos desadaptados, marginados. Y creo que esta película está hecha para quienes se sienten así, para todos los outsiders de esta industria”, explicó la estrella que dijo sentirse, “muy cómodo trabajando al lado de Brad Pitt porque provenimos de la misma generación, empezamos a trabajar en los mismos tiempos. Todo eso crea mucho entendimiento, una gran complicidad, fue muy fácil”.

Para Pitt, esta cinta también marca el momento de la pérdida de la inocencia en los años 60’s pues hasta el día del asesinato de Sharon Tate en el 69, “en América se exaltaba el amor libre, crecía la ilusión y la esperanza y el cine evolucionaba hasta que llegó ese trágico final de Tate a manos de la familia Manson cuando ella era un joven plena, con sólo 26 años y estaba esperando a su primer hijo y eso acabó con todo, fue algo terrible que nos recordó la naturaleza sombría del ser humano y que aún recordamos con horror”. 

A Tarantino también se le preguntó por su relación con Roman Polanski, pregunta que respondió de forma muy escueta afirmando ser fan de la película «Rosemary`s Baby» y aseguró que nunca tuvo intención de buscar a Polanski para hablar de este proyecto. De lo que no dudó en hablar es de la relación con su esposa Daniella Pick, una modelo israelí de 35 años de la que dijo, “me casé porque finalmente encontré a la mujer perfecta para hacerlo”.

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Cine

“Ser mexicanos nos abrió las puertas a hacer cine”

Como ya es tradición, la Semana de la Crítica realizó una función especial en su Sala Miramar para proyectar los cortometrajes ganadores del Festival de Cine de Morelia. Carlos Tapia, director de Satán, Pablo Giles, director de El aire delgado, Cris Gris, directora de San Miguel y Kate Phibbs, productora de La chica con dos cabezas (dirigida por Betzabé García) estuvieron presentes para dar unas palabras al público y agradecerle a Daniela Michel, directora del FICM, y Charles Tesson, director de la Semana de la Crítica en Cannes, esta gran oportunidad.

Para Carlos Tapia, algo que está ocurriendo actualmente que beneficia mucho a los jóvenes talentos de nuestro país y que ha notado en su experiencia en Cannes es:

“Ser mexicano me ha abierto muchas puertas para hacer cine porque al decir que vienes de México todo el mundo da por hecho que es un buen cine de autor y que estás haciendo algo interesante y de calidad y eso ayuda mucho, porque hay una buena disposición a escuchar las ideas y a darte oportunidades”, aseguró.

Según Cris Gris, “filmar en México era una prioridad. Terminé mi maestría en NYU en Nueva York pero quise volver a mi país para realizar este proyecto que es mi tesis y me siento muy afortunada”.

Pablo Giles aseguró que esta oportunidad le ha dado un gran impulso a su carrera.

“Acabo de filmar un nuevo cortometraje que se llama Bisho gracias a todo el empuje que me dio haber ganado uno de los premios en el Festival de Cine de Morelia, así es que ahora la idea es no frenar y preparar un largometraje en el que me gustaría abordar muchos temas familiares”.

Iñárritu, promotor de cortometrajes. En sus palabras antes de la proyección, Daniela Michel contó una anécdota memorable de cómo uno de los principales benefactores para el proyecto de cortometrajes que ella impulsaba fue precisamente Alejandro González Iñárritu.

“Antes de que el Festival de Cine de Morelia comenzara yo solía organizar un pequeño festival de cortometrajes a finales de los 90 cuando se decía que el cine mexicano estaba muerto y tuve muchos problemas económicos para hacer este festival pero un amigo me dijo: ‘¿por qué no hablas con Iñárritu?’, quien tenía una gran compañía de producción de publicidad y al día siguiente me reuní con él. Era 1997 y ese día me dio un buen cheque convirtiéndose en mi primer patrocinador y me dijo: ‘quiero estar más involucrado en lo que está sucediendo con los jóvenes en el cine mexicano porque algún día quiero dirigir películas’. Tres años después Alejandro trajo Amores perros a la Semana de la Crítica y el resto es historia”.