Opinion

Cannes: el festival del fin del mundo

El Festival de Cannes es una montaña rusa de estímulos, una burbuja en la que te sumerges durante 12 días y todo lo demás desaparece.

Sabía que esta sensación la compartimos los colegas periodistas y críticos de cine porque es algo que se comenta en los pasillos, cafés y salas de prensa constantemente.

Sin embargo, algo que me sorprendió fue comprobar que a los dioses del olimpo cinematográfico también les sucede.

“Estamos aquí y parece que no hay otra cosa que ver películas pero abres la ventana y ves todos los problemas que hay en el mundo y que estamos en una especie de Titanic. Yo he sentido todo el tiempo que este es el Festival del fin del mundo, donde mientras todas las cosas terribles ocurren en el planeta nosotros estamos en una sala de cine viendo historias”, me dijo Alejandro González Iñárritu en Cannes en una entrevista para EL UNIVERSAL

Coincidió en que lo más interesante y perturbador de esto es que cuando tienes la oportunidad de ver las obras de todos los creadores de distintas partes del mundo en un solo lugar descubres que cada año hay un tema con en el que conectan todos los artistas.

Es así como estos festivales se vuelven una especie de oráculo en el que las preocupaciones y visión del futuro de los realizadores se revelan y ponen temas a debate.

Muchos de ellos, son tesis que parecían descabelladas y que vemos suceder después, como cuando en 2006 Alfonso Cuarón llevó a Venecia la cinta Children of men, basada en las teorías de la escritora canadiense Naomi Klein que en ese entonces parecían pura ciencia ficción pero que al cabo de los años se han ido convirtiendo en un reflejo del mundo actual que se pensaba inmune a lo que el filme mostraba y al que la inmigración y el terrorismo está transformando por completo.

Ha habido años en los que la violencia ha sido el tema recurrente, otros en los que el acento ha estado en la sexualidad, el año pasado el foco estuvo en entender la función de las familias como corazón social y el origen de toda descomposición o redención (Capharnaüm, Lazzaro Felice, Shoplifters, Todos lo saben) pero éste fue sin duda el año de cuestionar y explorar el daño que están haciendo en el tejido social las cada vez más grandes diferencias económicas y de cómo éstas nos están llevando a un mundo polarizado, violento y en el que todos perdemos.

Bajo esta mirada, la película ganadora de la Palma de Oro no podría ser otra que la del coreano Bong Joon-Ho en cuya Parasite muestra que no hay sociedad que se pueda mantener en equilibrio mientras unos tengan tanto y otros tan poco.

Y esta es la gran paradoja del festival del fin del mundo: que mientras te aísla y te mete en una burbuja en la que pareciera que todo lo que está afuera de las salas de cine no existe también te sacude y te lleva a pensar en los temas urgentes, los que de verdad importan pero que de otra forma no podemos ver. Es un Titanic, sí, pero un Titanic con conciencia.

Columna publicada en El Universal

Festivales

Palmas para el cine social

La entrega de premios en el Festival de Cannes fue en su mayoría para filmes con temas políticos. La Palma de Oro fue para Parasite, cinta sobre la lucha de clases

Cannes.— Llegó a su fin la 72 edición del Festival de Cannes en la que el jurado presidido por Alejandro González Iñárritu decidió otorgar el máximo galardón a Parasite.

Es un filme del que Iñárritu explicó: “Es una experiencia única y muy inesperada. El misterio de la cinta, la forma sorpresiva como te va llevando por muchos géneros y va tocando temas tan globales, estando ubicada en un mundo tan particular nos tocó profundamente a todos”.

El cineasta mexicano, junto con su equipo de jueces, vio tres filmes por día.

“La mayoría con la audiencia, lo cual es una gran experiencia. Después discutíamos y dábamos nuestras impresiones pero nunca una decisión. Simplemente dejamos ver cómo esa experiencia se iba transformando durante los siguientes días”, explicó.

En la rueda de prensa oficial tras el palmarés, Alejandro se refirió a la actriz Elle Fanning, la jurado más joven. “Fue un regalo tener una millennial en el jurado. Fue algo refrescante. Elle ha estado haciendo filmes desde siempre pero tener la frescura de esas ideas fue maravilloso porque pudimos ver las cosas desde unos ojos de juventud. Aprendimos mucho de ella”, afirmó.

Algo interesante en el palmarés de Cannes 2019 es que la mayoría de los filmes que se premiaron tiene que ver con un aspecto político y social en el mundo actual.

“Personalmente creo que para nosotros fue muy interesante ver cómo todos los temas que abordan las películas son urgentes. Como Michael Moore dijo en la gala: ‘el arte es un reflejo de lo que ocurre’. El arte muchas veces puede ver el futuro y los creadores tienen una sensibilidad especial para ver qué es lo que viene”, dijo González Iñárritu.

En ese sentido, aseguró que los artistas de este año son visionarios y están expresando esas pesadillas, esas preocupaciones de hacia dónde nos estamos dirigiendo.

“El cine tiene una urgencia de la conciencia social, lo cual es muy interesante. Pero me gustaría apuntar que sería un error decir que nuestras decisiones fueron influenciadas por nuestras agendas políticas porque ninguna otra cosa más allá del filme fue lo importante al dar estos premios. No importó quién lo dirigía o de qué país era, fue una experiencia y decisión cien por ciento cinematográfica sin ninguna agenda política”, señaló el realizador.

De esta manera retomó las ideas del realizador y activista Michael Moore, que aprovechó su momento en el escenario al presentar el Gran Premio del Jurado para bromear acerca de cómo todos estos filmes eran una buena respuesta a las mentiras de Donald Trump y agregar que “el arte en tiempos sombríos y oscuros, puede salvar al mundo de los autócratas y los imbéciles. Los cineastas motivan a las personas a reflexionar y a revelarse contra la locura”.

En esta ocasión ese premio fue para las cintas Les Misérables (Ladj Ly) y Bacurau (Kleber Mendonca Filho & Juliano Dornelles).

La mejor dirección fue para los hermanos Jean-Pierre & Luc Dardenne, los aclamados cineastas franceses que se han convertido en nombres habituales del palmarés, por su cinta Young Ahmed.

El premio más aclamado fue el que recibió el actor Antonio Banderas quien dijo: “Me tomó 40 años llegar aquí. Y como es bien sabido, aunque mi personaje se llama Salvador Mallo en la cinta, en realidad es Pedro Almodóvar, así que no puedo más que dedicarle este premio a él.

“En la vida de los actores y los artistas no todo son alfombras rojas, de hecho hay mucho dolor y muchas tristezas pero también hay noches de gloria y ésta es la mía y como bien se dice, lo mejor está por venir. Gracias”, finalizó el actor.

Nota publicada en El Universal

Festivales

México gana un pedacito de Cannes con «Nuestras madres»

México brilló en la Ceremonia de clausura de Cannes no sólo por la presencia de Iñárritu sino que Gael también estuvo en el escenario para presentar la Palma de oro a Mejor guión

Cannes.— México brilló en la Ceremonia de clausura de Cannes no sólo por la presencia de Iñárritu como presidente del jurado sino que Gael también estuvo en el escenario para presentar la Palma de oro a Mejor guión para la cinta Portrait of a lady on fire (Céline Sciamma).

El actor mexicano lanzó la siguiente frase: “A veces sólo se necesita una palabra para ponerle el título a una película pero generalmente se necesitan muchas palabras para escribir un guión. Compañero, hermano, señor presidente, por favor me podría decir quién ganó el Mejor guión”, dijo el mexicano hablando en español.

Cabe mencionar que García Bernal también participa con un cameo en el filme It must be heaven, del director palestino Elia Suleiman, que se hizo con la Mención Especial del Jurado.

Uno de los premios más emblemáticos de Cannes es la Cámara de Oro, pues impulsa a las futuras promesas del cine y este año fue para el filme guatemalteco Nuestras madres, protagonizado por dos actores mexicanos Armando Espitia y Emma Dib.

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Festivales

«Rambo viene a México por venganza»

El actor y director estadounidense ofreció una conferencia en Cannes, donde también presentó un adelanto de la quinta entrega de la saga del soldado John Rambo.

Cannes.— Las mil 69 butacas de la Sala Debussy se ocuparon para escuchar a Sylvester Stallone hablar de su vida y su carrera. Presentó, además, un adelanto de la esperada «Rambo V: Last blood»

“En los filmes anteriores, Rambo nunca va a casa, pero en el nuevo, regresa. Aunque de una forma en la que nunca llega. Está ahí pero no lo está. Así es como toda la historia está construida. Tan pronto como sale de su puerta, no tiene más control. El mundo lo hace”, dijo Stallone.

Apuntó que en la película la hija de la familia con la que convive encuentra que su verdadero padre vive en México.

“Rambo se va para allá. Y suceden cosas muy malas. Va a haber una venganza muy seria en esta película, muchas personas siendo lastimadas”, contó.

Efectivamente, John Rambo tendrá que lidiar con los cárteles mexicanos de la droga después de que la hija de uno de sus amigos fue secuestrada. La actriz Paz Vega interpreta a Carmen Delgado, una periodista que cubre el narcotráfico mexicano y que se asocia con Rambo para encontrar a su hermana.

Nota publicada en El Universal

Festivales

”Las mujeres nos deben gobernar”

Alejandro González Iñárritu, presidente del jurado en Cannes, analiza las nuevas generaciones y el impacto de la información

Cannes.— Hoy se dará a conocer la nueva Palma de Oro del Festival de Cannes y la responsabilidad será de Alejandro González Iñárritu como presidente del jurado.

Además, esta misma semana recibió la distinción de Comandante de la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés, el más alto rango dentro de esta distinción, pues ya había sido condecorado como Oficial hace siete años.

“Me llena de orgullo. No sé qué he hecho para merecer esto porque en realidad es un regalo; también me lo cuestiono porque hay mucha gente talentosa que merece esto y más pero bueno, no hay que pelearse con la fortuna”, dijo el cineasta.

Iñárritu, por cierto, no tiene redes sociales y dio sus razones. “Tenemos una falsa impresión de que estamos evolucionando con la tecnología y no nos damos cuenta de que vamos hacia atrás. Cada tuit es un ladrillo ideológico entre cada uno de nosotros. Pensamos que estamos comunicándonos y es al revés, nos estamos encerrando con nuestro grupito y estamos haciendo tribus”.

Al analizar esta situación, expone la gravedad en el ámbito político: “Cada vez que estos gobernantes totalitarios hacen este tipo de tuits con declaraciones crean ladrillos y encierran a tribus. La gente cree que está súper bien informada porque lee tuits todo el día y no se da cuenta de que sólo lee encabezados y que no hay nada de profundidad”.

Para el director, en estos tiempos la tragedia está cubierta con entretenimiento. “El envoltorio está bien bonito, las noticias son entretenimiento, el presidente es es funny, es funky y las películas banales. Yo espero que venga una generación más inteligente porque mi generación me apena. Siempre viví en una crisis constante con mi padre diciendo que cada presidente era peor que el otro, que la corrupción”.

En ese sentido, tiene una idea clara de cómo podría virarse esta situación: “Pensé que mi generación iba a tomar consciencia pero estamos peor. Sobre todo los hombres, necesitamos que las mujeres empiecen a gobernar el mundo. Yo no conozco a nadie que no venga de una mujer y lo que pienso es que si ellas gobernaran el mundo entonces no estaríamos tan mal”.

La misión de Iñárritu. El director mexicano ganador del Oscar también habló sobre la perspectiva de lo que es su futuro.

“Yo creo que trascender como ser humano es la parte más importante para mí ahorita. La profesional está bien porque te abre algunas posibilidades pero creo que a mi edad lo que más me interesa es tener experiencias que me hagan trascender como persona.

“Siempre repito una frase que me dijo mi papá 20 mil veces y que tengo atorada en el sistema que es ‘del éxito tómate un buche, haz una gárgara y escúpelo’. Mi papá tiene una relación con el éxito bien interesante que es un tema que algún día abordaré. Pero siempre decía: ‘no te envenenes’. Entonces está padre celebrar el éxito pero hay que darle perspectiva”.

Para Alejandro, no pelearse con la fortuna ha sido un aprendizaje.

“Es mucho más difícil aceptar el éxito que el fracaso. He tenido momentos muy duros en mi vida y soy muy bueno recibiéndolos. Y muchas veces, cuando entras en ese círculo, te puedes llegar a sentir culpable de las cosas buenas que te pasan. He aprendido a no pelearme con la fortuna porque a veces nos convertimos en nuestros peores enemigos”.

El director entiende que esa actitud se relaciona con un sentimiento nacional. “Pienso que es algo que también se está rompiendo en México. Yo lo que veo mucho en los chavos de hoy es que han perdido ese vértigo, ese complejo de inferioridad con el que mi generación nació. Ahorita los chavos traen una onda de decir: ‘no soy menos que nadie y me merezco lo que trabajo’. Hay una generación con más confianza”.

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Festivales

Tarantino: Prefiero cualquier tiempo anterior al de los celulares

Di Caprio, Brad Pitt, Margot Robbie y Tarantino hablan en Cannes de la cinta que ha generado revolucionado el certamen galo

«Once Upon A Time in Hollywood» se anunciaba como una de las grandes cintas del certamen, algo que quedó confirmado tras el estreno con críticas apasionadas que el filme obtuvo confirmando que el genio detrás de «Pulp Fiction» no ha perdido el pulso para marcar tendencia y revolucionar la sala de proyecciones.

Para Tarantino, quién afirmó en la rueda de prensa del Festival de Cine de Cannes que, “prefiere cualquier tiempo anterior al de los celulares”, su obsesión por la historia del asesino Charles Manson vino por intentar entender la “incomprensible” fascinación que éste provocaba, “por más que investigué nunca pude encontrar cómo es que él era capaz de atraer a estas chicas y chicos jóvenes para someterlos. Es algo incomprensible porque cuanto más aprendes de él, cuanto más le conoces, más oscuro se vuelve. La imposibilidad de comprenderlo es lo que provoca esa fascinación”, dijo el director cuyas estrellas Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie no dudaron en halagar.

“Hay muy pocas personas que tengan los conocimientos que tiene Tarantino de esas áreas y de esa época. Entrar en el cerebro de Quentin es como entrar en la base de datos de un ordenador. Es un director con el que es apasionante trabajar y que además construye grandes personajes”, dijo DiCaprio mientras que Pitt y Robbie asentían con la cabeza.

Leonardo, quién interpreta a Rick Dalton, un actor de westerns en el declive de su carrera, explicó que la película en realidad tiene que ver mucho con la idea de la aceptación pues, “Rick debe enfrentarse a la peor depresión de su vida mientras que su amigo Cliff (Brad Pitt) ya ha superado esa etapa y aceptado lo que el destino le ha deparado”.

Para Leonardo también este filme es una carta de amor a todos los marginados de la industria, “puedo decir que todos los que estamos sentados en esta mesa cuando empezábamos nuestras carreras alguna vez nos sentimos totalmente fuera de juego, unos desadaptados, marginados. Y creo que esta película está hecha para quienes se sienten así, para todos los outsiders de esta industria”, explicó la estrella que dijo sentirse, “muy cómodo trabajando al lado de Brad Pitt porque provenimos de la misma generación, empezamos a trabajar en los mismos tiempos. Todo eso crea mucho entendimiento, una gran complicidad, fue muy fácil”.

Para Pitt, esta cinta también marca el momento de la pérdida de la inocencia en los años 60’s pues hasta el día del asesinato de Sharon Tate en el 69, “en América se exaltaba el amor libre, crecía la ilusión y la esperanza y el cine evolucionaba hasta que llegó ese trágico final de Tate a manos de la familia Manson cuando ella era un joven plena, con sólo 26 años y estaba esperando a su primer hijo y eso acabó con todo, fue algo terrible que nos recordó la naturaleza sombría del ser humano y que aún recordamos con horror”. 

A Tarantino también se le preguntó por su relación con Roman Polanski, pregunta que respondió de forma muy escueta afirmando ser fan de la película «Rosemary`s Baby» y aseguró que nunca tuvo intención de buscar a Polanski para hablar de este proyecto. De lo que no dudó en hablar es de la relación con su esposa Daniella Pick, una modelo israelí de 35 años de la que dijo, “me casé porque finalmente encontré a la mujer perfecta para hacerlo”.

Nota publicada en El Universal

Cine

“Ser mexicanos nos abrió las puertas a hacer cine”

Como ya es tradición, la Semana de la Crítica realizó una función especial en su Sala Miramar para proyectar los cortometrajes ganadores del Festival de Cine de Morelia. Carlos Tapia, director de Satán, Pablo Giles, director de El aire delgado, Cris Gris, directora de San Miguel y Kate Phibbs, productora de La chica con dos cabezas (dirigida por Betzabé García) estuvieron presentes para dar unas palabras al público y agradecerle a Daniela Michel, directora del FICM, y Charles Tesson, director de la Semana de la Crítica en Cannes, esta gran oportunidad.

Para Carlos Tapia, algo que está ocurriendo actualmente que beneficia mucho a los jóvenes talentos de nuestro país y que ha notado en su experiencia en Cannes es:

“Ser mexicano me ha abierto muchas puertas para hacer cine porque al decir que vienes de México todo el mundo da por hecho que es un buen cine de autor y que estás haciendo algo interesante y de calidad y eso ayuda mucho, porque hay una buena disposición a escuchar las ideas y a darte oportunidades”, aseguró.

Según Cris Gris, “filmar en México era una prioridad. Terminé mi maestría en NYU en Nueva York pero quise volver a mi país para realizar este proyecto que es mi tesis y me siento muy afortunada”.

Pablo Giles aseguró que esta oportunidad le ha dado un gran impulso a su carrera.

“Acabo de filmar un nuevo cortometraje que se llama Bisho gracias a todo el empuje que me dio haber ganado uno de los premios en el Festival de Cine de Morelia, así es que ahora la idea es no frenar y preparar un largometraje en el que me gustaría abordar muchos temas familiares”.

Iñárritu, promotor de cortometrajes. En sus palabras antes de la proyección, Daniela Michel contó una anécdota memorable de cómo uno de los principales benefactores para el proyecto de cortometrajes que ella impulsaba fue precisamente Alejandro González Iñárritu.

“Antes de que el Festival de Cine de Morelia comenzara yo solía organizar un pequeño festival de cortometrajes a finales de los 90 cuando se decía que el cine mexicano estaba muerto y tuve muchos problemas económicos para hacer este festival pero un amigo me dijo: ‘¿por qué no hablas con Iñárritu?’, quien tenía una gran compañía de producción de publicidad y al día siguiente me reuní con él. Era 1997 y ese día me dio un buen cheque convirtiéndose en mi primer patrocinador y me dijo: ‘quiero estar más involucrado en lo que está sucediendo con los jóvenes en el cine mexicano porque algún día quiero dirigir películas’. Tres años después Alejandro trajo Amores perros a la Semana de la Crítica y el resto es historia”.

Festivales

Furor por filme de Tarantino

«Once upon a time in Hollywood», con su talento presente: Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, provocó euforia y llenó dos salas en estreno en Cannes

Cannes.— La mítica Pulp fiction que catapultó a Quentin Tarantino al reconocimiento internacional al ganar la Palma de Oro en 1994 se presentó en este mismo Festival hace 25 años. Y en esta ocasión, el director estadounidense volvió a la Riviera francesa acompañado de las grandes estrellas de Hollywood: Brad Pitt, Leonardo Di Caprio y Margot Robbie para presentar Once upon a time in Hollywood, una cinta con la que el cineasta rinde homenaje a la ciudad de su infancia y que, aunque tiene su dosis de violencia, se acerca más a un cuento acerca de los años 60 que a un filme de acción.

Los pases de prensa, calculados para coincidir con la alfombra roja y evitar cualquier spoiler o fuga mediática (algo que se ha cuidado excesivamente este festival haciendo firmar a los periodistas un embargo que prohíbe hablar de la cintas hasta que termina el estreno oficial), estaban a reventar y las dos salas en las que la película se proyectó se llenaron, dejando sin lugar a personas que habían esperado durante horas y se habían agolpado en las puertas. Era verdadero furor el creado por este filme en el que con mucha anticipación empezaron a circular por las redes sociales las imágenes de Margot Robbie, DiCaprio y Pitt caracterizados en sus personajes de Sharon Tate, Rick Dalton y Cliff Booth respectivamente.

Nada es lo que parece. En Once upon a time in Hollywood nada es lo que parece. Al ver el filme ambientado en 1969 se puede intuir cómo muchas cosas que suceden son los deseos de Tarantino, cómo hubiera querido que fueran los hechos en lugar de lo que sucedió realmente. Y por eso es que los detalles del guión del filme fueron guardados con tanto cuidado y recelo hasta el último momento y el por qué el director y los productores hicieron un comunicado pidiendo a la prensa y el público en todas las funciones de Cannes de reservarse cualquier detalle que pudiera arruinar la experiencia de las personas que verán la película hasta su estreno previsto en julio.

Esta es la primera vez que una película de Tarantino no es producida por Harvey Weinstein (productor acusado en 2017 de acoso y abuso sexual), sino por Sony Pictures, que le dio al director 95 millones de dólares para filmar la cinta sin restricciones y con el cast deseado.

Por eso Tarantino pudo permitirse el lujo de tener como protagonistas a Leonardo DiCaprio y Brad Pitt en sus papeles como una estrella de cintas western y a su doble, amigo y conductor, respectivamente. Se dice que ambos personajes están inspirados en la vida de Burt Reynolds.

La química entre Pitt y Di Caprio es notoria y las dos estrellas saben caminar con certeza sobre la fina línea de la comedia negra que están representando.

Al Pacino, como un ejecutivo de Hollywood (Marvin Schwarzs) aunque breve en apariciones, le aporta a la cinta momentos de frescura y agudeza. Margot Robbie interpreta a una bellísima Sharon Tate llena de vida y sensualidad en un Hollywood de ensueño lleno de promesas y en plena efervescencia de la carrera de su esposo Roman Polanski, interpretado por Rafal Zawierucha.

Aunque la historia transcurre en el contexto de los asesinatos de la familia Manson, Tarantino consigue enfocar la atención en el Hollywood del esplendor.

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Festivales

Bernal llega a Cannes con «Chicuarotes»

Han pasado 12 años desde que Gael estrenara su primera película como director en Cannes cuando vino a la Riviera francesa con «Déficit» (2007) y 19 desde que pisó el Festival de Cannes con «Amores Perros».

En estas casi dos décadas el actor se ha consolidado como una gran estrella internacional y con la presentación de su nueva cinta «Chicuarotes» demostró que también ha dado un paso más en su forma de ver el cine y en su hacer detrás de cámaras.

La proyección del filme terminó con un emotivo aplauso de un público en el que también se encontraban amigos y grandes cineastas como su mentor Alejandro González Iñárritu, Walter Salles con quién trabajo en «Diarios de motocicleta» -una de las películas que muchas veces ha dicho que ha sido de las mejores experiencias de su carrera-, el director alemán Fatih Akin, su amigo y socio Diego Luna y José María Riva quién fuera el director de la Semana de la Crítica cuando «Amores perros» triunfó en Cannes.

Acompañado por los actores de la película, Benny Emmanuel y Leidi Gutiérrez, y los productores del filme, Gael dio unas palabras antes de comenzar, “estoy muy feliz de estar aquí, hace 19 años rodamos el filme que fue presentando aquí el año siguiente, «Amores perros», esta película me ha hecho conocer el cine, cambió mi vida y fue precisamente aquí, en un cine de esta ciudad, en dónde hemos sido testigos de esta profunda transformación.

«Hoy estamos aquí para presentar esta película que se llama «Chicuarotes» y la mejor definición que encuentro para describirla es como una fábula infinita y juvenil. Estoy muy orgulloso de todo el trabajo que hemos hecho y para mí es muy importante dar las gracias a las personas que me han acompañado en esto. Gracias por tanto talento y la bondad con la que han hecho la película. Gracias al Festival de Cannes por ser el terreno donde hemos venido a jugar al cine, muchas gracias a Thierry Fremáux y al Comité de selección por darnos un lugar en la Selección”, dijo el realizador que también habló en español para agregar, “muchas gracias por estar aquí a todos los que vienen desde México o Latinoamérica y están entendiendo lo que estoy diciendo ahora. Gracias por todo el apoyo a esta película que se estrena el 28 de junio en México.

«Éste es el punto de partida, la primera vez que se va a ver «Chicuarotes» y por eso también quiero agradecer a dos personas en particular, a Paula Amor que es quién lleva nuestra productora «La corriente del golfo» y a mi novia Fernanda (Aragonés) que está por ahí y que apoyó muchísimo este proyecto”.

Escrita por Augusto Mendoza, también autor del guión de «Mr. Pig» –tercer largometraje dirigido por Diego Luna, «Chicuarotes» es una comedia negra protagonizada por tres chavos (Benny Emmanuel, Leidi Gutiérrez y Gabriel Carbajal ) que viven en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco dentro de un entorno hostil en el que el futuro para los jóvenes es muy incierto y en el que los protagonistas irán tomando una serie de decisiones desesperadas para intentar salir de ahí a toda costa.

Para realizar el filme, producido con apoyo del Estímulo Fiscal del Artículo 189 (EFICINE), García Bernal realizó un arduo trabajo de investigación a lo largo de siete años en el que él y su equipo de producción visitaron el poblado de Atlapulco y conocieron a sus habitantes. Algo que en muchas ocasiones ha dicho Gael acerca de este proceso es que todo el equipo de la película se enamoró del lugar y de la calidez de la gente.

Nota publicada en El Universal

Festivales

Delon llora tras recibir la Palma de Oro

Alain Delon no temió ocultar las lágrimas que le provocaban tantos recuerdos al hablar del pasado y sus inicios en el cine, “aunque no vine aquí a llorar”, dijo el actor pocos minutos después de empezar el encuentro con el público en la sección Cannes Classics en donde la leyenda habló de cómo comenzó su carrera, “el primer año que vine a Cannes fue en 1956 y no me conocía nadie. Llegué después de haber sido soldado durante tres años y cuando una chica que me amaba y yo a ella me dijo que me iba a traer al Festival y así fue como todo sucedió. Al estar aquí todo el mundo me preguntaba quién era yo, qué hacía, de dónde venía y qué hacía porque aparentemente era muy feo en ese entonces”, bromeó haciendo referencia a cómo fue descubierto por casualidad debido al atractivo que despertaba su apariencia.

“Lo cierto es que mi carrera la hicieron las mujeres que me amaban porque ellas eran las que querían que yo hiciera este trabajo. Lo que fue impresionante es que la actuación vino de forma natural hacía mí porque primero me rehusé a hacer mi primer filme, «Quand la femme s’en mele» pero después el director, Yves Allégret me convenció y tras rodar unas escenas un día me llevó al camerino y me dijo algo que nunca olvidé: ‘Alain tú ya conoces a tu personaje, no tienes que actuar, sólo mira de la forma en que tú miras, haz las cosas de la forma en que tú las haces, sé tú mismo’.  Nunca había actuado y es algo que se me quedó por siempre”, recordó el actor que esta noche recibió la Palma de Oro de honor del Festival.

También dijo que había sido un premio que le había costado mucho aceptar, “porque pensaba que esa Palma debería de haber sido para los directores que hicieron mis películas, ellos son los verdaderos directores de la orquesta pero Thierry (Fremáux, director del Festival de Cannes) me convenció cuando me dijo, “pero ellos ya no están Alain”, así que decidí aceptarla como un tributo a ellos, a su memoria”, aseguró la estrella a la que se le salieron las lágrimas al ver una escena que se proyectó de «Gattopardo», “me he emocionado mucho porque esa escena es especial, es con un amigo que ya no está aquí”, dijo refiriéndose a Burt Lancaster.

El actor volvió a conmoverse al verse a sí mismo en otras películas de su juventud, “miren cómo era entonces y cómo soy ahora. Era 1957, muchos de ustedes ni siquiera habían nacido”, dijo con tristeza.

Otro de los momentos que lo marcaron fue cuando los estudios de cine Melville del director Jean-Pierre Melville que vivía en ese mismo edificio se incendiaron y contó que desde la calle, tomado de la mano con Jean-Pierre, ambos vieron cómo todo se quemaba, “más de cincuenta años de filmes se esfumaron”. También habló por qué su paso por Estados Unidos fue breve, “estuve ahí durante dos años porque todos decían que tenía que probar suerte en Hollywood, hice tres películas pero luego volví a París, quería hacer cine francés y estar en Francia. Estados Unidos no es mi lugar, nunca me adapté”, afirmó la estrella que no tuvo reparos en contar que los directores de la nueva ola francesa no quisieron trabajar con él, “me borraron, para ellos no existía pero lo cierto es que tampoco los necesitaba”.

Delon nunca fue a una escuela de arte dramático pero logró convertir los sets en su elemento natural y la cámara lo adora desde entonces, “la cámara para mí es una mujer a la que veo a los ojos, a la que quiero y me quiere”, dijo el actor que saltó a la fama internacional con «Purple Noon», de René Clément en 1960 y que desde entonces no ha dejado de trabajar con 107 filmes en su haber.

Fue por esa película que Visconti lo descubrió y lo buscó para trabajar con él. “Yo soy todo y nada. Soy lo que la gente me hizo”, afirmó el actor que remató la charla con una anécdota muy agridulce al contar cómo fue la muerte de Jean-Pierre Melville y que él presenció, “estábamos haciendo el cuarto filme juntos y llegó un periodista que lo admiraba mucho y con el que tenía relación a visitarlo así que fuimos a comer y el periodista le contó una broma a Jean Pierre que le hizo mucha gracia y con la que Melville empezó a reírse muy fuerte cuando de pronto le vino un ataque cardiaco y se murió. Se fue riendo, lo cual creo que es una forma maravillosa de morir”, recordó Delon entre aplausos y una Sala Buñuel en la que no cabía un alfiler y en la que el público se volcó para mostrarle su admiración y cariño a la estrella que ya es una leyenda del cine.

Nota publicada en El Universal