El filme protagonizado y producido por Edgar Ramírez y Natalia Reyes sorprendió en la Muestra. La película se rodó por completo en la CDMX.

Venecia, 04 de septiembre de 2025. Un filme considerado una joya entre las secciones paralelas del Festival es el que se presentó hoy en la Muestra y que ha contado con el apoyo de la estrella Edgar Ramírez quien en esta historia habla de un tema, “actual, urgente y que está sucediendo en muchos lados del mundo ahora mismo”, según explicó a El Universal desde la sala de reuniones de la sede veneciana. Se trata de Aún es de noche en Caracas, dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugas y basada en La hija de la española de la escritora venezolana Karina Sainz Borgo.
La cita nos acerca a Adelaida (Natalia Reyes) una joven que vive en Caracas cuando Venezuela comienza a desmoronarse. Después de enterrar a su madre y a su pareja (Edgar Ramírez), Adelaida tiene que enfrentarse a la pérdida de todas las certezas que había conocido hasta el momento y reinventarse por completo. Para sus directoras, “la novela habla sobre la pérdida: la pérdida de un amor, de la identidad, de un país. Entonces, poderle ser fiel a todo el proceso de un ser humano en ese momento tan brutal fue la línea a seguir”.

Según compartió Natalia Reyes, quien en su interpretación sostiene gran peso de película, “es difícil contarse cuando la herida sigue abierta y atraviesa a toda Latinoamérica. Cuando aún no se ha cerrado. Y lo bonito del libro, de la historia, de la adaptación es que este dolor se pone en palabras, se plasma, se pone en acciones, se ve en imágenes, en momentos, en segundos, en respiraciones. Es una forma de terapia, ¿Sabes?”. Edgar Ramírez, por su parte, expresó, “esta es una historia que sucede en Venezuela, pero realmente no se trata sólo de Venezuela sino del derecho a existir en un lugar donde de pronto no te reconoces, donde no reconoces el mundo como lo conocías porque se desintegra frente a tus ojos y de pronto te das cuenta de que no tienes más espacio en el lugar donde estás. Y no porque lo decidas, sino porque alguien lo decidió por ti, alguien más decidió que tú no cabes, que tú no estás tolerado, que tú no tienes un espacio. Y eso es algo con lo que creo que no solamente los venezolanos, sino lamentablemente muchísimas personas alrededor del mundo, en el pasado y en el presente, pueden sentirse identificados”, aseguró el actor.
La escritora Karina Sainz también apuntó, “la novela retrata, por supuesto, un momento político de una sociedad que estalla en pedazos, pero es un proceso que ha sido universal. Estamos viviendo tiempos autoritarios en los espacios pequeños, en los espacios individuales en los que somos interpelados. Creo que esta historia atiende a un proceso, insisto, de alienación que está representado en Adelaida como el verdugo convertido en víctima y la víctima convertida en verdugo. Y creo que eso, desafortunadamente, está presente en toda la discusión occidental”, ahondó.
