Venecia se estremece con la voz de una niña palestina asesinada en Gaza.


Venecia, 03 de septiembre. Los controles de seguridad exhaustivos para entrar a la Muestra el día que se presentó The Voice of Hind Rajaab fueron la primera confirmación de que había llegado el momento del estreno de la cinta más importante y esperada de Venecia este año. En los dos pases de prensa oficiales matutinos del filme de la directora tunesina Kaouther Ben Hania se pudo ver a los periodistas llevándose las manos a la cabeza, limpiándose las lágrimas o yéndose de la sala. 

Lo cierto es que el filme no muestra una sola gota de sangre, ni un segundo de violencia explícita. No hace falta. Escuchar la voz real de una joven palestina aterrada a la que acribillan mientras un voluntario que se encuentra al otro lado de la línea en los servicios de emergencia intenta ayudar, es devastador. Por si fuera poco, cuando el máximo horror parece haberse vivido resuena el eco de otra, más pequeña, diciendo que ella aún está viva, sola -sus familiares al lado de la joven que acabamos de escuchar están muertos dentro de ese coche- y según describe la superviviente, el tanque agresor se sigue acercando. Todos los audios son auténticos. 

Y es la voz de Hind Rajaab la que lleva todo el peso de la historia aunada a la de los actores que simulan las conversaciones que los verdaderos voluntarios de la Media Luna Roja tuvieron con ella mientras intentaban rescatarla. Impotencia, desesperación, cólera. Todos estos sentimientos no acaban de describir lo que se siente al ponerle voz y rostro a las miles de cifras de víctimas de Gaza que se leen cada día en las noticias pero que según afirmó su directora, “ya sólo causan indiferencia”.

Por ello es que la documentalista nominada al Oscar por Las cuatro hijas (2024) quiso dar un paso más allá y que fuera el cine el que tomara la batuta de esta historia, “el cine puede crear sentimientos como lo es la empatía. Y nos falta mucho poder ver el mundo desde el punto de vista de los niños, que es el punto de vista de los palestinos de la Media Luna Roja que son héroes que tratan de salvar vidas enfrentados a tremendos obstáculos. Esta película es muy importante para mí porque cuando escuché por primera vez la voz de Hind, no era sólo la suya, era la voz de Gaza pidiendo ayuda. Una especie de fuerte deseo y sentimiento de cólera fue lo que dio nacimiento a esta película. Las cosas deberían cambiar, hemos visto la narrativa en todo el mundo diciendo que los que mueren en Gaza son daños colaterales. 

Eso es deshumanizarlos y por eso el cine, el arte y cualquier expresión es importante para darle a estas personas una voz y un rostro”, aseguró la realizadora que recibió un gran apoyo en la Muestra y para la que las voces que dicen que esta película se aprovecha de la historia de la niña para instrumentalizar su voz de forma política es otra muestra del acoso que se sufre cuando se haba de los derechos palestinos y del horror que se está cometiendo, “siempre que amplificas la voz de los palestinos te acusan de estar utilizándolos. Pero no es más que otra forma de silenciarnos”, dijo entre los emocionantes aplausos de una prensa internacional conmovida y volcada con la creadora y su equipo.

Antes, la actriz Saja Kilani -que interpreta a la voluntaria Rana Hassan Faqih que habla con la pequeña mientras se intenta coordinar el rescate- leyó un poderoso comunicado a nombre de todo el equipo nada más iniciar el encuentro, “¿No es suficiente? Basta ya de masacres, hambruna, deshumanización, destrucción y ocupación continua. Este filme no es una opinión ni una fantasía, está anclado en la verdad, la voz de Hind Rajaab es una entre las decenas de miles de niños asesinados en Gaza los últimos dos años. Es la voz de cada hija y cada hijo con derecho a vivir, a soñar, a existir con dignidad, y todo esto les es arrebatado ante ojos impasibles. ¿Cómo hemos permitido que los niños tengan que luchar por sus vidas? Queremos que la voz Hind tenga eco en todo el mundo, que se acabe con el silencio sobre el genocidio y que se haga justicia ya por la humanidad y por el futuro de cada niño”.  

Además de lo potente de la historia el largometraje tiene rigor cinematográfico. Y es que logra mezclar de forma prodigiosa las grabaciones de la llamada de ayuda que Hind -la niña de 6 años atrapada en un coche bajo una ofensiva militar israelí en Gaza-, hizo a los voluntarios de la Media Luna Roja con las actuaciones de quienes interpretan al equipo de emergencia que intentó coordinar un rescate entre la desesperación y el horror. La fina línea entre documental y ficción que logra la cineasta estremece y golpea. Es imposible no experimentar la frustración e impotencia que también vivieron los voluntarios en esos momentos de extrema crueldad. Y que según apuntó todo el equipo de la película, “se sigue viviendo justo ahora”.

El filme que llegó con gran expectativa a las salas del Lido se menciona ya como uno de los favoritos para estar entre los principales Leones dorados de este fin de semana. Y para darle un último empujón y visibilidad también destacó que en el photocall y en la alfombra roja aparecieron dos estrellas, Rooney Mara y Joaquin Phoenix que en los últimos días se han sumado como productores del filme al lado de Brad Pitt, Alfonso Cuarón y Jonathan Glazer.

Phoenix y Mara acompañaron a la directora y protagonistas del filme en el estreno sobrio y serio en el que todos vistieron de negro. Sobrecogedor fue también que los cuatro actores que interpretan a los voluntarios de la Media Luna Roja llevaron consigo el retrato de Hind Rajaab y se lo fueron turnando de uno en uno para aparecer todos con ella en brazos en alguna instantánea.